Posado playero

Ese terrible momento en el que nos sentimos obligados a probarnos el bikini después de un año de hibernación absoluta de nuestras carnes bajo los pesados y robustos abrigos, con los que se disimulan las estrías y la celulitis de una piel blanco nuclear, al menos en mi caso, y las lorzas, pliegues o pequeñas arruguitas –dependiendo del caso –que hace nuestro abdomen. Y lo peor es que éste no es más que el paso previo, después de pasar el trance y asimilar la imagen que te devuelve el espejo, hay que enfrentarse a las multitudes de las playas españolas y a las malditas fotos en bikini, que a través de las redes sociales ‘rulan’ entre tus contactos en menos de un segundo. Para verse de semejante guisa y sentirse igual de estupenda que posa ‘La Obregón’ con su bañador de ‘baywatch’ van una serie de recomendaciones:

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Como veréis, no me he atrevido a ponerla en bikini… 😉

  1. Lo importante es la actitud. Como en su caso, nuestro amor propio debe estar por encima de nuestro sentido del ridículo. Si tú te ves bien no habrá michelín que te estropee el posado.
  1. Los complementos distraen la mirada. Si lo que una o uno quiere es evitar que los ojos se fijen en su figura es fundamental elegir bien con qué se combina el traje de baño. Mientras que éste debe ser lo más básico posible, en los accesorios está permitido el ‘brilli brilli’ y los estampados cantosos hasta el ‘chonismo’ más profundo. Eso sí, evita las chanclas planas, de plástico y de dedo que además de que no estilizan nada son el anti-glamour de playas y piscinas.
  1. Respirar es lo de menos. Para lucir un vientre plano, o en su defecto un intento de éste, hay que olvidarse de nimiedades como respirar, sentarse o incluso ingerir cualquier tipo de alimento en las 24 horas previas al momento baño. ¡Pero qué es eso al lado de una buena instantánea en bikini con la que ser la envidia de todo tu timeline o muro de amigos!
  1. El kamasutra de los posados. No puedes bajar a la playa este verano sin haber consultado los miles de manuales con posturas imposibles, que además hay que ejecutar al tiempo, para lograr la posición perfecta. Meter tripa, sacar pecho, arquear espalda, apretar glúteos, separar piernas… y todo ‘at the same time’ que dirían los ingleses. Al menos en el de sexo una postura va detrás de la otra.
  1. La opción más conservadora, o elegante. Si aún después de todo esto, sigues teniendo tus dudas, es mejor que te decantes por la prenda estrella de esta temporada: el bañador. Si hace unos años estaban proscritos en las tiendas de ropa, ahora regresan a los escaparates; no sé si porque, como dicen, la moda es cíclica o porque ya somos muchas las que nos rendimos ante operación bikini. Sea como fuere, y creo que ya lo he comentado en algún que otro artículo, para mi amiga Laura el bañador es mucho más elegante, con lo que ya tienes excusa.

 

Si aunque no te resulta del todo grato inmortalizar ese momento, no te resistes a compartir una foto elige Instagram que tiene los mejores filtros y aunque no obran milagros sí disimulan.

¡Feliz verano!

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