La Magia del Orden. Para organizar tu casa y tu vida.

image4Aprovechando el regalo de Navidad que le hacía a mi hermana del libro ‘La Magia del Orden. Herramientas para ordenar tu casa… ¡Y tu vida!’ -seguro que con dos niños en el hogar le va a venir muy bien este año-, me hacía yo también con un ejemplar de libro de Marie Kondo, que con más de tres millones de ejemplares vendidos en todo el mundo se ha convertido en La Biblia de la organización en casa.

Como ya sabéis, soy bastante maniática y meticulosa en cuanto a limpieza y al orden, tal y como tan graciosamente reflejaba mi hermana en un artículo, con lo que auguraba que iba a disfrutar mucho este libro. Bien es verdad, que ya he mecanizado y protocolizado muchas de las tareas, lo que hace mucho más sencillo mantener la organización en casa. Sin embargo, siempre hay cosas que se escapan y se pueden mejorar.

Ahora, una vez inmersa en la lectura del mismo, debo de reconocer que hay muchas recomendaciones que me parecen obvias, aunque yo quizás parta con ventaja, y esto hace que ciertos capítulos me resulten un poco aburridos, pero estoy aprendiendo y adquiriendo otros trucos, técnicas y consejos. Tanto es así que el ejemplar está repleto de post-it, señaladores y subrayados (siempre en lápiz, por supuesto).

Aún no lo he terminado, algo que mi amiga Rebeca lamenta profundamente, pero desde aquí le digo que es cuestión de unos días y el libro estará en su poder y también compartiré por aquí las recomendaciones que me han parecido más interesantes.

¡Os mantengo informd@s!

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Domingos de Organización

IMG_5173En la medida de lo posible, en cuanto a organización se refiere intento llevar un calendario bastante europeo, haciendo coincidir el domingo con el primer día de la semana porque así cuando el lunes me enfrento a la incorporación a la rutina laboral ya he dejado una gran parte del trabajo hecha. No tengo que decir que con la cantidad de cosas que llevamos a delante en nuestro día a día a veces resulta prácticamente imposible llegar a todo, sin embargo una buena forma de acercarse al máximo a las previsiones y aspiraciones personales es a través de un buen sistema de organización en casa y en el trabajo.

La actividad en casa los domingos suele comenzar bastante temprano, pese a que es fin de semana y no tenemos que trabajar. En primer lugar, porque cuando uno se acostumbra a ciertos horarios su cuerpo funciona como un reloj. Además si uno quiere poner al día sus agendas y además dedicar parte de la jornada al ocio no le queda otro remedio.

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Puesta a punto personal. Una vez en pie, lo primero que hago es tomarme un zumo de limón escurrido, esto no tiene que ver con la organización, pero me sienta genial y es un consejo muy sano. Después, me dedico un tiempo a mí, cuando todo está aún en silencio. Encerrada en el cuarto de baño con música aprovecho para darme una ducha relajada y tranquila (algo que no es posible entre semana) incluyendo mascarilla capilar e hidratación corporal al salir del agua. Manicura, pedicura, peeling y mascarilla facial.

A por la casa. Llega el momento de afrontar todas las tareas domésticas que me harán mucho más fácil la semana. Quizás parezca una persona demasiado maniática, pero si mi entorno no está limpio y organizado no consigo concentrarme igual en las cosas ni rendir al cien por cien. El orden en casa influye bastante en mi trabajo y en mi estado de ánimo.

Los lunes suele venir una persona a ayudarme un poco con la limpieza más general de casa, con lo que a la espera de su visita, suelo poner a punto el resto de cosas para que todo esté listo:

  • Cambio de sábanas.
  • Lavadora y secadora de sábanas para dejarlas guardadas y no quitando espacio en el cesto de la ropa sucia.
  • Cambio de pijamas y zapatillas de estar en casa.
  • Lavadora y secadora de pijamas.
  • Lavadora de zapatillas.
  • Cambio de toallas.
  • Lavadora y secadora de toallas.
  • Lavadora de trapos de cocina.

Puede parecer muchísimo trabajo, pero cuando uno coge el ritmo es sólo cuestión de mecanizar ciertas tareas.

Organización semanal. Mientras desayuno una taza de café con tostada, suelo hacer un repaso por la lista de quehaceres en casa, habitación por habitación, para dejarlos detallados a la persona que el lunes se encargará de llevarlos a cabo. Además, suelo asignarme los días que dedicaré algo de tiempo a otras ocupación domésticas, como la plancha.

Importantísimo para mí, cada domingo, preparar el menú semanal (aquí explico como lo hago) que me ayudará a mantener una alimentación equilibrada, a no volverme loca cada día con el plato elegido y a elaborar de forma eficiente la lista de la compra. Así, tras analizar las ‘bajas’ y las necesidades para la semana que llega, comienzo a preparar la lista de la  compra (que realizaré el lunes a mediodía). 

Por último, con agenda en mano (este año he optado por una agenda Moleskine que me encanta y en la que puedo detallar día a día todas las tareas pendientes para evitar estar dándoles vueltas en mi cabeza) anoto todos los acontecimientos importantes de la semana y las tareas de las que ya tengo constancia. Además, me ayuda muchísimo a organizarme hacer uso de una herramienta que descubrí hace un tiempo y que recomiendo a todas aquellas personas que llevan a cabo diversas actividades o trabajos, un Monthly Simplanner o planificador mensual (el que yo uso en concreto es de la tienda Julieta Sin Romeo) y en que apunto fundamentalmente las cosas pendientes que tienen que ver con mi trabajo en la radio, en el periódico y con los post a publicar en el blog. Utilizando para cada área un color diferente, con lo que de un sólo vistazo puedo saber más o menos cuál será el volumen de trabajo de esa semana (y mes) y qué días dispongo de más tiempo libre para otros asuntos.

Y aunque parezca muchísimo, no creáis, aún me queda tiempo para comer fuera o en familia, salir de paseo o ir al cine y dedicar un ratito de lectura nocturna.

Después de esta puesta a punto, estoy lista para enfrentarme al ‘temido’ lunes.